El control, cuidado y administración del agua en un paÃs como el nuestro es complicado, ya que implica diversos aspectos, como pueden ser medio ambiente, pesca, agricultura, energÃa, sanidad, deporte y ocio, protección civil, etc.
Además, la gestión de un determinado recurso hÃdrico puede ser más compleja aún si éste forma parte de más de un territorio, como el rÃo Ebro, que pasa por Cantabria, Castilla y León, La Rioja, Navarra, Aragón y Cataluña. Por eso existe una compleja red de entidades y normativas encargadas de distribuir (de manera compartida o exclusiva) distintas competencias entre el Estado y las Comunidades Autónomas.
Incluso por encima del propio Estado español podemos encontrar leyes encargadas de regular la polÃtica de aguas. AsÃ, por ejemplo, actualmente nos regimos a nivel europeo por la llamada Directiva Marco de Agua (año 2000). Se trata de una norma del Parlamento Europeo y del Consejo de la Unión Europea por la que se establece un marco de actuación común para los paÃses que formamos parte de la Unión Europea. Sus objetivos son:
Para ello, la Directiva Marco del Agua estableció la creación, dentro de cada paÃs, de unas demarcaciones hidrográficas que faciliten el trabajo. ¿Qué es una demarcación hidrográfica? La normativa europea la define como “la zona terrestre y marina compuesta por una o varias cuencas hidrográficas vecinas y las aguas de transición, subterráneas y costeras asociadas a dichas cuencas”.

(Actual mapa de la administración del agua en España a través de demarcaciones hidrográficas)
Las demarcaciones hidrográficas españolas se clasifican del siguiente modo: